¿Es el factor socioeconómico influyente en la Educación?

Esta entrada viene a raíz de este artículo, el cual recomiendo leer para entender seguir el contenido de esta entrada, pero por si la prisa aprieta hago en un pequeño resumen:

“En el discurso público prima la teoría de que los factores que las familias no pueden cambiar son los que más influyen en el rendimiento educativo. Pero estos factores no actúan “mágicamente”, sino a través de comportamientos modificables. Los datos del Informe PISA concluyen que lo que más influye en el rendimiento es el nivel socieconómico y cultural de la familia. También se habla de España como ejemplo de cómo el nivel de estudios de los hijos ha aumentado al de los padres a lo largo del tiempo, sin embargo se contempla un estancamiento en la calidad de los servicios y la cantidad de alumnos que rinden. Después citan los 4 factores que más influyen:
 Variables estructurales: son las más citadas en el discurso político y en la literatura científica especializada desde los años 60, sobre todo el nivel de estudios de los padres.
– Genética: el estudio de Funcas considera que una parte significativa de la responsabilidad de que los padres y los alumnos estudien más años tiene una causa común: la herencia genética.
Valores y actitudes: ha de materializarse en una serie de actitudes que ayuden y apoyen a los hijos en los estudios.
Perfiles: en realidad lo que el estudio apunta es que hay una serie de perfiles, tanto de padres como de alumnos, que están relacionados con mejores rendimientos educativos”.

Considerar que sólo los alumnos con padres que tengan una cierta cultura y estudios rinden mejor no me parece adecuado, por decirlo de alguna manera, o sea, el simple hecho de buscar hablar de qué factores influyen más a los alumnos implica que hay muchos y que además éstos no se comportarán de la misma manera en todos los sujetos.

Por ejemplo: ¿quién dice que un estudiante no se interese más en sus  estudios si, día tras día, ve cómo sus padres tienen que desempeñar un trabajo que no les gusta -porque ellos no quisieron/pudieron estudiar en su momento- para ponerle un plato de comida en la mesa, que llegan cansados y sin ganas de hacer nada? De igual manera, ¿quién asegura que si tiene unos padres con poder adquisitivo y nivel cultural alto vaya a estudiar más y rendir mejor, o que no vaya a hacerlo porque cree que ya tiene la vida solucionada?

Estoy obviando un poco la presión que puedan ejercer los padres porque normalmente son los propios alumnos los que deciden lo que les importa y lo que no y son otra vez ellos los que deciden qué dejan que les influya al igual que son los que con el tiempo deciden cómo será su futuro, aunque no sean demasiado consciente a veces.

Supongo que sabrán ustedes de sobra que que un padre diga hoy: “Tienes que estudiar porque si no lo haces no encontrarás trabajo” suele servir de más bien poco, al menos así lo veo yo. Por eso mismo creo que ‘el método de la vara’ es efectivo, las palabras no duelen, los palos sí, al igual que creo que funciona el sistema de premiar el esfuerzo y no recompensar a los hijos por el simple hecho de existir, que ahora por decir “Gracias” los padres regalan motos a sus hijos. Puede que me esté equivocando, pero ahora mismo es lo que creo que está sucediendo, algo así como que nos hemos vuelto demasiado blandos. Conste que no quiero tampoco que vuelva lo del reglazo en las yemas de los dedos ni ninguna de esas prácticas, simplemente penalizar la vagueza y el mal-hacer y premiar el esfuerzo, no hay más.

Me refiero a que las posibilidades son, si no infinitas, muy diversas. ¿Qué pasa si el alumno simplemente no quiere estudiar? La teoría de que el poder socioeconómico en el entorno es lo que más influye se cae a pedazos, o al menos así lo creo yo. Los otro cuatro factores parecen estar más ajustados a la realidad, pero sigo pensando que los factores son estrictamente individuales, por incentivos propios.

Respecto a lo de España, me parece que la razón del aumento porcentual de titulados ha sido que superar el 20% cuesta menos -económicamente también- que igualar el 80%, más que que seamos un ejemplo de cómo conseguir que los hijos de padres con pocos estudios obtengan éxito académico porque el nivel sociocultural de los adultos haya crecido, aunque me parece que una cosa no quita la otra tampoco.

Sigo pensando en la Curva de Laffer, o sea, ¿cómo afectarán los recortes en educación? ¿Aumentarán los buenos resultados? ¿Cuánto tiempo tardarán en verse los efectos? No veo tan extrema la situación como la quieren pintar algunos, o sea, hay menos recursos, hay que hacer esfuerzos -¡qué si no! Estamos en crisis, señores y rebajando el sueldo a los banqueros no se soluciona la cosa- y, por lo tanto, aprovechar mejor esos recursos, no creo que quitar desdobles sea la perdición y tampoco que la Pública vaya a acabar.

De todas formas también creo que que la Educación sea privada no quita que pueda ser accesible para todos porque hay maneras y maneras de privatizar. Pero suele pasar que cuando se escucha la palabra “privado” salta la alarma, a parte de que la financiación que consiguen los centros privados para poder seguir funcionando -y compitiendo- es lo que se ahorran todos los contribuyentes de pagar.

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